La constitución de una sociedad no solo tiene implicaciones corporativas y legales, sino también fiscales. Las decisiones que se tomen en esta etapa pueden tener consecuencias importantes en la carga tributaria de la empresa y de los socios.
Uno de los primeros aspectos a considerar es el régimen fiscal bajo el cual va a operar la sociedad. Dependiendo del giro y del nivel de ingresos proyectado, puede resultar más conveniente tributar bajo el régimen general de personas morales o bajo algún régimen simplificado, si se cumple con los requisitos. Elegir el régimen correcto desde el inicio puede representar un ahorro significativo.
Otro tema relevante es la forma en que se va a aportar el capital. Las aportaciones pueden hacerse en efectivo, en bienes o en derechos. Cada tipo de aportación tiene implicaciones fiscales distintas, tanto para la sociedad como para el socio que realiza la aportación. Es importante documentar correctamente estas aportaciones para evitar problemas posteriores con el SAT.
También es necesario considerar el tratamiento fiscal de los gastos de constitución. Algunos de estos gastos pueden deducirse, mientras que otros deben capitalizarse. Llevar un control adecuado desde el principio facilita el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
Otro punto que suele requerir atención es la estructura de los socios. Dependiendo de si los socios son personas físicas o morales, residentes o no residentes en México, y del porcentaje de participación de cada uno, pueden existir obligaciones adicionales de retención de impuestos o de presentación de declaraciones informativas.
En VM | CIA Abogados trabajamos de la mano con contadores de confianza para que los aspectos fiscales se revisen desde el momento de la constitución. No pretendemos sustituir la asesoría contable, pero sí procuramos que la estructura corporativa que proponemos sea compatible con una planeación fiscal ordenada. Si estás evaluando constituir una sociedad, podemos revisar estos aspectos contigo.